del libro “ContrArmonía” (2003)
la cuerda
estamos esperando que el país
agite su bandera
que no desmienta
la montaña de sus huesos
el sudario que golpea
contra el viento
estamos queriendo un grito
otra mirada que despierte
la cuerda que dormita entre los bueyes
aun cuando la lluvia
hay que resistir la sonrisa del torpe
con una verdad que meta dedos
en la fisura
aun cuando
la lluvia nos castigue con un discurso
la pasión del cartógrafo
si tiro la conciencia en el cesto
sonreirán los instigadores que le robaron al viento
una playa desierta como
un documento de aquellos años
la música insiste
es aquel clérigo
que le marcó el naipe a dios
y se llevó la vajilla
imaginando con su cola de lagarto
una parcela de pájaros y sonidos
¿serán los dioses subalternos de la nada?
extensión de frailes nacidos al calor
de una mirada torva que congela el paisaje
la nada en el corazón
arena asaltada por el mar
un ajedrez cansado por las escaramuzas
¿tu palabra rota será una falta de mujer?
país baldío con tantas derrotas entre los párpados
atrapo un puñado de viento
veo la tozudez de la esperanza
esa playa es un mapa de vientos
hace declinar la pasión del cartógrafo
no se de árboles
desconozco la historia
de la luna
no se de árboles
e imagino que un puente
es también el gajo de una mandarina
aún así
cuando sacudo el silencio
puedo ver palabras
que brillan
perras las palabras
perras las palabras
muerden donde ellas quieren
a caballo de nadie
queman el sol en sus lenguas
y dibujan
casas redondas y murmullos
apenas si sonríen
cuando intentamos embestir
cuando rueda
el poema pasa
acelera como las venas
de ese que lamió
la llave de sus secretos
habitado por chacales que cuando huelen
se ponen a bailar sumergidos
y con los ojos para atrás
el poema pasa igual
lleva en su mochila
el vértigo que agita el mundo
cuando rueda
lunes, 29 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario